
UN CAMINO
VISIÓN:
Ser casa de acogida y lugar de encuentro con el Dios de la Vida y con los hermanos, con un impulso renovado y creativo de evangelización en nuestro entorno, y con una especial mirada entre los más pobres y vulnerables, que permita acompañar a todos a descubrir en Cristo la Fuente y el sentido de la Vida.
MISIÓN:
Somos una parroquia de referencia en la atención y acompañamiento de las personas, especialmente migrantes y mayores de nuestro entorno, haciendo un camino juntos de discernimiento hacia la consolidación comunitaria, en compañía de nuestros pastores, para redescubrir en cada uno la propia vocación bautismal y la llamada a la común misión evangelizadora, de un modo corresponsable y creativo.
Movimientos estratégicos
- De la necesidad de renovación pastoral a la mirada del entorno (1 año)
- De la mirada del entorno a la acogida como opción evangélica (2 años)
- De la acogida como opción evangélica al anuncio explícito de Jesucristo (2 años)
- Del anuncio explícito de Jesucristo a la propuesta de discipulado (3 años)
- De la propuesta de discipulado a la misión evangelizadora del entorno (... años)
Nuestro camino: hitos y objetivos
De la necesidad de renovación pastoral a la mirada del entorno
Primera asamblea parroquial. Análisis de la realidad. Elaboración del proyecto a 2 años.
De la mirada del entorno a la acogida como opción evangélica
Comienzo de la atención y acompañamiento de las personas migradas y refugiadas.
De la acogida como opción evangélica al anuncio explícito de Jesucristo
Fundación de la Asociación Peregrinos de la Esperanza. Creación de los primeros grupos de fe y revisión de vida. Promesas de los primeros voluntarios acogedores. Renovación del Consejo Pastoral parroquial. Actualización del Plan Pastoral 2020-2023.
Del anuncio explícito de Jesucristo a la propuesta de discipulado
Fortalecimiento del Catecumenado de Adultos. Consolidación de los grupos de fe y vida. Círculos de Diálogo y Escucha. Renovación del Plan Pastoral parroquial 2023-26. Promoción del primer Encuentro Cuatro40 parroquial (22 participantes parroquianos). Puesta en marcha de itinerarios comunes de ACG para todos los grupos de fe. Propuesta del "Cuatro Día" ("Vuelta a Jerusalén") como propuesta de seguimiento desde el grupo de fe para los parroquianos que han hecho retiros de impacto en otros movimientos (Emaús y Cursillos).
De la propuesta de discipulado a la misión evangelizadora del entorno
Objetivos marcados:
- Fortalecer la dimensión del ANUNCIO de la Buena Noticia de Jesucristo priorizando en la formación de los acompañantes de grupos, líderes y agentes evangelizadores.
- Intensificar nuestra identidad como FAMILIA de Dios, priorizando en el itinerario de ACG para los grupos de fe y vida existentes y el discernimiento comunitario a la luz de la Palabra.
- Profundizar en la ASAMBLEA ALEGRE, promoviendo la espiritualidad y formación práctica de los servidores del altar, músicos, adoradores y lectores a través de la experiencia de Discípulos del Rey.
- Fortalecer nuestra identidad como LUGAR DE ENCUENTRO priorizando en la puesta en marcha de iniciativas dirigidas al cuidado y atención de las personas mayores.
- Potenciar una presencia evangelizadora y misionera en los medios digitales disponibles para generar una mayor identidad cristiana y comunitaria.
- Potenciar la hoja parroquial como uno de los mecanismos identitarios que redunda en una mayor sostenibilidad.
OPCIÓN POR EL GRUPO
Cuando todo comenzó, eran solo 12.
Y hoy la realidad nos hace volver a la gran aventura de personalizar el encuentro con Cristo vivo. A veces las masas no despersonalizan. Estábamos demasiado acostumbrados a que éramos muchos, sí. Pero también mola saber que todo comenzó con pocos, porque así podemos mirarnos a los ojos, y comprender que la Iglesia en realidad se hace en y desde lo pequeño.
Así lo vamos comprendiendo en esta casa para todos, en esta pequeña parroquia que a veces, como tantas familias, tampoco cubre los gastos ordinarios a finales de mes. ¡Sí, como lo lees! No te creas las milongas que te cuentan los medios para hacerte creer que nos llega el dinero del cielo (¡valga la ironía!)
Nuestra parroquia es una comunidad de pocos que ha venido creciendo porque, como tantos han reportado, se sienten como en casa. Y sí, así nos sentimos. Hacemos vida de comunidad. Nos ayudamos entre todos. Vamos reuniéndonos cada tanto por pequeños grupos de fe, de acuerdo a nuestros intereses y realidades, edades, condiciones, gustos… según nos pille también el trabajo. Ya sabes… ¡La mayoría somos clase obrera y migrantes!
Algunos grupos han surgido del querer conocer la Biblia, el grupo “Uniendo Corazones”: unas familias ecuatorianas que han decidido conocer juntas al Señor en comunidad. O grupos surgidos del Encuentro Cuatro40, Betania, Nazaret o Faro. También los grupos que nacieron de los caminantes que hicieron los retiros de Cursillos de Cristiandad o Emaús en sus países de origen, o los grupos que surgieron del proceso sinodal comenzado hace unos años por la Iglesia Universal. Además, contamos con grupos más abiertos que se dirigen a personas que de alguna manera “transitan” semanalmente, pero que necesitan de un espacio de acompañamiento y escucha. Se trata de los círculos de diálogo que realizamos con migrantes y mayores, y con todos quienes de alguna manera viven la soledad no deseada o alguna situación que necesita ser acompañada en comunidad.
Así, para nosotros, el grupo es una opción radical evangélica y evangelizadora sin la cual no podemos caminar.
¿Te sumas?
CLAVE F.O.C.A.
En nuestros grupos vivimos en Clave FOCA, suena raro, pero se trata de unas siglas que nos ayudan a comprender la vida cristiana de una manera fácil y digerible a todos.
Formación.
La necesidad de conocer a Jesús, la Doctrina de la Fe, el Magisterio de la Iglesia resulta importante para todos los creyentes.
Oración.
Crecer en la vida espiritual es pasar de lo meramente intelectual a un encuentro profundo con el Señor que envuelve toda nuestra vida en un trato amistoso y de amor.
Comunidad.
La fe no podemos vivirla solos. La opción por Dios nos lleva necesariamente a vivirla con otros, desde la experiencia comunitaria y fraterna.
Apostolado.
La mirada de Dios, una vez descubierta en la misericordia más íntima nos lleva necesariamente a la compasión con quienes más sufren y al servicio desinteresado.

DISCERNIMIENTO COMÚN
Desde hace algunos años, nuestra parroquia se ha incorporado en un proceso comunidad de la búsqueda de la voluntad de Dios a la luz de su Palabra, y de decisiones consecuentes mediante la escucha activa y la oración. Aunque no ha sido un camino nada fácil, la Iglesia Universal y diocesana ha insistido en hacerlo consciente y práctico como un ejercicio habitual, no sólo excepcional. Los círculos de Diálogo y Escucha surgen con una metodología de escucha activa, precedida por la Palabra de Dios, así como los inicios de nuestras reuniones, tanto operativas (de comisiones o consejos) como de los grupos de fe.
El método R.I.E. (Reconocer – Interpretar – Elegir), base de las conversaciones en el Espíritu, han sido asumidos en nuestras reuniones poco a poco, aunque nos falta mucho camino por recorrer, y estamos todavía en proceso de alcanzarlo como un método introyectado en todos los parroquianos. Creemos que nos aporta un modo consciente de dejar actuar al Espíritu y de ponerlo al centro de nuestros encuentros y tomas de decisiones, para lograr una auténtica renovación comunitaria que ponga de manifiesto un ardor por la misión de Cristo Vivo.

ACOMPAÑAMIENTO
La clave del acompañamiento la hemos asumido explícitamente en la parroquia con acciones concretas. Una de éstas es la formación de los sacerdotes y algunos laicos en el acompañamiento. Nuestros servicios de atención traen consigo la acción de acompañar integralmente a las personas, y esto supone formarnos en esta área, pero también lanzarnos a hacerlo. Se trata de aprender haciendo, comprendiendo que acompañamos los procesos vitales de las personas en la medida en que nos sabemos también nosotros “en camino”. Esta horizontalidad en el acompañamiento ha sido clave para no perder de vista que no pretendemos “dar lecciones” de vida, sino acompañar procesos. Damos tiempos y espacios para ello.
